06da5cc682ca28fd80d0f58f393c9f0105fcdd7b

Gran Bretaña: Desde hace dos años vive con el temor de ser enviado a casa de los talibanes.

Hace dos años, Liaquat Ali Hazara tenía su solicitud de asilo, la cual fue rechazada por las autoridades británicas. Desde ese entonces vive con el temor de ser devuelto a Pakistán y ser asesinado por los talibanes.

"Me encanta este país, me encanta su gente. Yo podría ser muy útil para este país si él me abre los brazos. Pero por ahora, mis manos se ven atadas", suspira el hombre de 37 años. "Mi forma de vida, mi actitud, mi manía, todo se convirtió en parte de mi hogar británico", dijo a la AFP.

Ex empleado de Pakistán en el Departamento de Justicia, Liaquat Ali Hazara llegó al Reino Unido en 2005 con una visa de estudiante en el bolsillo. Además de continuar sus estudios de negocios, rápidamente se convirtió en un portavoz de la causa de los Hazaras, que son una minoría chiite musulmana perseguida en Pakistán y Afganistán. Y su blog de activismo le otorgó amenazas de muerte de los talibanes y del grupo armado sunnite paquistaní Lashkar-e-Jhangvi.

Se convirtió en un objetivo, y presentó una solicitud de asilo en 2012. Después de un año de espera, él vive con un amigo en Londres sin tener idea de lo que va a pasar con él más tarde.

Mirando hacia abajo detrás de su gorra, narra que los últimos seis meses en un centro de detención después de proporcionar nuevos elementos para legitimar su asilo, también han sido rechazados.

"La peor experiencia de mi vida, mucho peor que la cárcel son estos centros de detención", insiste, en referencia a la violencia entre reclusos, despertares nocturnos frecuentes para cambiar de centro y la comida "que ni siquiera es apta para los animales."

"Mejor morir"

Según él dijo que había varios días en los que pensaba en suicidarse. "La gente no maneja el estrés de la situación." He esperado demasiado. Gran Bretaña es el único país de la Unión Europea que es capaz de mantener los aspirantes de asilo indefinidamente en sus centros de detención.

Interrogado por el caso Hazara, el Ministerio Británico del Interior  dijo que no podía comentar sobre los casos individuales, pero se ha centrado en ser "garante de la salud y bienestar" de las personas en los centros de detención.

Lanzado en enero, Hazara llevó su caso a los tribunales, mientras estudiaba derecho en paralelo. Detuvo su blog y mantuvo un perfil bajo, convencido de que le condenarán a muerte si regresa a Pakistán.

"Estas personas son tan poderosos que podrían hacerme desaparecer en el momento en el que coloque un pie en Pakistán, en el aeropuerto mismo", dijo. "Sabemos que matan a periodistas y activistas. Primero los torturan y luego se deshacen de sus cuerpos. Este es el destino que me espera", dice.

Según un reporte de la organización estadounidense Human Rights Watch publicado en 2014, los chiíes paquistaníes, que representan un 20% de la población, son víctimas de una "alarmante escalada de violencia sectaria y sin precedentes."

Miles de chiítas fueron asesinados en los últimos años y, según HRW, casi la mitad en el año 2013 eran Hazaras. Los peores hechos de violencia se produjeron en la provincia de Baluchistán (suroeste), de donde es nativo Liaquat Ali Hazara.

Aun lleno de esperanza, todavía convencido de que podemos traer su proyecto de ley para la sociedad británica, salió magullado de su carrera de obstáculos para solicitar asilo. "Es mejor morir que afrontar una vez todo de nuevo", dijo con amargura.

 

Fuente: 20minutes.fr

Imagen: news.yahoo.com