6

Presa de Sivens: Un año después de la muerte de Rémi Fraisse, cientos de personas rinden homenaje

Hace un año exactamente que Rémi Fraisse falleció en el lugar de la controvertida presa de Sivens (Tarn), asesinado por un ataque con granadas, arma que su familia pide prohibir. Centenas de personas rindieron homenaje este domingo al joven ecologista que contaba 21 años de edad al momento de su muerte.

Una manifestación pacífica y enmarcada en el lugar de la presa

Una manifestación prevista en el lugar de la muerte del joven  había sido prohibida por el ayuntamiento de Lisle-sur-Tarn. Pero un núcleo de activistas, entre ellos Veronique, su madre quería visitar el lugar donde su hijo murió, la noche del 25 al 26 de octubre de 2014, víctima de una granada ofensiva lanzada por un policía durante los enfrentamientos con los zadistes.

A los activistas, que habían quedado en encontrarse en un estacionamiento de Gaillac, a 20 kilómetros del lugar, se les ofreció la oportunidad de ir allí, enmarcados por la policía: "Propongo ir allí en las mejores condiciones de seguridad", dijo Laurent Gandra-Moreno, secretario general de la prefectura. A pesar de la prohibición del evento, "no lo impediremos", agregó frente a los primeros activistas.

Alrededor de 400 asistentes

Los militantes ecologistas partieron en un convoy encabezado por vehículos de la policía y dos motorizados, hasta la casa del Bosque de Sivens, luego han llegado a pie y en silencio hasta la inmensa escultura de dos metros erigida a principios de la semana sobre el lugar, representando una mano que sostiene un mundo metálico. Un helicóptero sobrevolaba por encima de unas 400 personas que se hallaban presentes.

Escultura erigida sobre el lugar

La madre de Rémi Fraisse se negó a hablar con la prensa. "Fue muy importante estar aquí. Aquí es donde él murió, pero también es momento para recordar la lucha contra la presa", dijo Laurent, una de las primeras zadistes de Sivens.

El homenaje de su padre en Plaisance du Touch

En Plaisance du Touch en las afueras de Toulouse, donde Rémi creció, Jean-Pierre Fraisse lha leído una especie de poema dedicado a su hijo. "Tengo un sueño, Remi. Nunca más Francia mutilará con granadas", comenzó diciendo frente a varios funcionarios electos y la ex ministra de los Verdes, Cécile Duflot.

Pocos días después de la muerte del joven botánico, el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, había anunciado la prohibición de utilizar esta arma "en las operaciones policiales". Prosiguiendo sobre el combate de su hijo, llamó entonces a cuidar la Tierra, representada en el monumento", este planeta que debemos llevar y salvar de todos los usurpadores", declaró.

Una manifestación en París

En la capital, alrededor de sesenta personas - ecologistas, pacifistas y algunos funcionarios electos - se concentraron delante del Muro de la Paz, en el Campo de Marte.

"Las granadas que están prohibidas hoy deberían haberlo estado hace mucho tiempo. El combate de Rémi debe seguir para preservar la biodiversidad en la no violencia", comentó Jean-Philippe Redde, activista ambiental.

 

Fuente: 20minutes.fr

Imagen: information.tv5monde.com