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Un perro adoptó a una pequeña zarigüeya huérfana.

No son de la misma especie, ni del mismo tamaño y no tienen mucho en común. Sin embargo, estos dos se encontraron jamás se dejaron. En Virginia, en los Estados Unidos, un perro y una zarigüeya bebé han desarrollado una tierna amistad. Poncho, la pequeña zarigüeya todavía era un bebé cuando perdió a su madre, atropellada por un vehículo. Rescatado por una asociación y tratado por un veterinario, el animal ahora huérfano encontró un precioso consuelo en Hantu, una pastora alemana, que lo adoptó, según hngn.

Unos años más tarde, la zarigüeya ya ha crecido pero siguen siendo inseparables. Poncho encuentra mucha felicidad en sus paseos por el bosque con su nueva mamá. Una amistad entre especies realmente hermosa que sin embargo no era evidente al principio. Normalmente, los perro son depredadores de las zarigüeyas, quienes tienen toda la razón para mantener la distancia.

 

Fuente: 20minutes.fr

Imagen: lobetoday.com