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Vaucluse: una mujer juzgada por golpear a muerte a dos vecinos

Una mujer acude a partir del lunes por la tarde ante el Tribunal Penal de Vaucluse por asesinato con actos de tortura y barbarie: en octubre de 2012, en Pontet, se había ensañado con dos vecinos a los que hacía responsables de su expulsión.

Los cuerpos de Brunos Declas y Didier Gérard habían sido descubierto atados a la cama por los bomberos en el momento del incendio de un estudio en una residencia de Pontet, el 28 de octubre de 2012.

Jin Pardillo, hoy de 43 años de edad, había sido detenida al día siguiente después de haber sido denunciada por un amigo a quien había confiado haber cometido los homicidios.

De origen coreana, la sospechosa había confesado durante su detención provisional haber hecho sufrir de numerosas formas de violencia a sus dos vecinos, a quienes criticaba la expulsión de su vivienda después de tres años de alquileres impagados.

A partir del 25 de octubre por la noche, ella les había ocasionado numerosos ataques con cuchillos, cúter y martillo, hundió guantes de aseo en sus bocas, les hizo beber licores, luego del producto para desatascar las tuberías, antes de asfixiarlos.

Déclas Bruno, de 50 años, que tenía casi amputada la pierna derecha, murió en la mañana del 26 de octubre, mientras que la tortura de Didier Gerard, de 53 años, cuyo cuerpo presentaba 29 heridas por armas blancas y contundentes, sobrevivió hasta el día siguiente.

Las víctimas, descritas como hombres gentiles e impresionables, vivían humildemente, habían confiado a sus allegados temer a Jin Linnet, agresiva y adicta a las drogas, con quien compartían noches alcohólicas.

"Mis clientes desearían recibir explicaciones, esta determinación, esta violencia extrema siguen siendo incomprensibles", declaró Frédéric Franc, abogado de la familia Declas.

La acusada no ha reiterado sus confesiones en el juicio, indicando no acordarse de sus actos.

"¿Cómo una mujer sola puede de hecho llegar a atarlos a uno y otro y cometer una matanza semejante sobre dos hombres? ", se pregunta por su parte el abogado de la acusada, Victor Gioia, que emite dudas sobre el desarrollo de los crímenes. "Ella da una versión casi cinematográfica de los hechos, lo que no significa que los cometió. Ella, al menos, ha visto algo así", añade.

El abogado lamenta la falta de seguimiento médico de su cliente, perjudicial según él para la manifestación de la verdad. La hospitalización psiquiátrica de Jin Linnet había conducido a la remisión de su juicio prevista inicialmente en julio pasado.

El veredicto es esperado para el miércoles.

Fuente: 20minutes.fr

Imagen: laprovence.com